jueves, 25 de julio de 2013
martes, 9 de julio de 2013
ADQUISICIÓN DEL LIBRO
Adhara distribuye directamente (Tfno: 958584063, e-mail: info@adharabooks.com o web: http://www.adharabooks.com/), y las librerías pueden adquirir a través de Azeta Libros o a la editorial directamente.
PRÓXIMO ACTO EN CAMPILLOS, 12 DE JULIO
Contaremos con la presencia de diversos representantes de las asociaciones y foros por la Memoria Histórica. Asimismo, ha confirmado su asistencia el Ilmo. Sr. D. Luis Gabriel Naranjo Cordobés, Director General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía.
Sinopsis
del argumento:
Recuperación de la memoria histórica.
La autora construye su relato sobre el hilo conductor de varios testimonios
orales correspondientes a unos ancianos y ancianas que vivieron la Guerra Civil
española. En la historia, Doris, una escritora de setenta años, con principio
de alzheimer, escribe su última novela trasladando dichos testimonios al mundo
de la ficción, al tiempo que rememora sus recuerdos de juventud (Campoblanco,
Bourges, París). El escenario principal
es Campoblanco, nombre imaginario de un pueblo del sur de Andalucía, desde
donde se acomete la huida de miles de refugiados hacia la capital malagueña tras
el estallido de la guerra. Allí los protagonistas conviven con un matrimonio de
brigadistas rusos, recién llegados de San Petersburgo, y protagonizan la
dolorosa experiencia de la carretera de Almería. Vendrán el asilo en un pequeño pueblo
catalán, el drama de las batallas de
Guadalajara y Teruel y la reclusión en
el campo de Albatera. El reencuentro de los personajes se producirá en los
primeros años de la posguerra.
PRESENTACIÓN EN SAN PEDRO ALCÁNTARA
Presentación en San Pedro Alcántara de "Hasta que los muertos lleguen al cielo". Feria del libro, 3 de Julio en el Centro Cultural. En la mesa, Carmen Díaz, concejala de cultura, y José Luis Casado Bellagarza, profesor, historiador y escritor. Como invitado, contamos con la presencia de Antonio Reina, superviviente de la carretera de Almería, quien nos contó sus vivencias. El acto terminó con un recital de mis alumnas.
viernes, 28 de junio de 2013
martes, 30 de abril de 2013
23 DE ABRIL, DÍA DEL LIBRO
El 23 de abril, Día del Libro, se conmemora en recuerdo a la muerte de Cervantes. Los escritores y escritoras de Marbella celebramos un acto en el Cortijo Miraflores. Os dejo este fragmento de mi conferencia "Hidalgos y Mujeres de La Mancha...".
En 1616 aquejado de hidropesía, de una afección cardiaca y de arterioesclerosis, los médicos le ordenaron que pasase una temporada en el pueblo de Esquivias, lo que hizo en la semana de Pascua de 1616, de donde no logrando el alivio que anhelaba, regresó a Madrid. Allí terminó su última obra, “Los trabajos de Persiles y Segismunda”, para lo cual escribió la famosa dedicatoria al conde de Lemos, que comienza con los versos:
En 1616 aquejado de hidropesía, de una afección cardiaca y de arterioesclerosis, los médicos le ordenaron que pasase una temporada en el pueblo de Esquivias, lo que hizo en la semana de Pascua de 1616, de donde no logrando el alivio que anhelaba, regresó a Madrid. Allí terminó su última obra, “Los trabajos de Persiles y Segismunda”, para lo cual escribió la famosa dedicatoria al conde de Lemos, que comienza con los versos:
Puesto ya el pie en el estribo,
con las ansias de la muerte,
gran señor, ésta te escribo.
Participando a su egregio protector de haber recibido la extremaunción, y anunciándole su muerte: “Ayer me dieron la Extremaunción y hoy escribo ésta. El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseeo que tengo de vivir". Despídese de los suyos con las memorables palabras: “Adiós, gracias; adiós, donaires; adiós, regocijados amigos; que yo me voy muriendo y deseando veros presto contento en la otra vida”. Pocos días antes, el 2 de abril de 1616, profesó solemnemente en la Orden Tercera de San Francisco, en la que había entrado ya como hermano.
Agravándose su enfermedad, expiró el 23 de abril de 1616, acompañado de su esposa, y de doña Constanza de Figueroa (su sobrina), doña Isabel de Saavedra (su hija) y del clérigo D. Francisco Martínez Marcilla. Lope de Vega, enterado, fue a rezar un responso ante su cadáver. Mandó que lo enterraran en las Monjas Trinitarias. No hubo más acompañamiento que el de los hermanos terciarios y dos humildes literatos. Por esa misma fecha moría Shakespeare en Inglaterra.
Al día siguiente, que era domingo y 24, los frailes trinitarios oficiaron en el altar y dieron sepultura al cuerpo. La tierra cubrió su cuerpo y taparon la sepultura con ladrillos rojos. No se colocó en ella lápida ni inscripción alguna, y así la posteridad ignora aún dónde descansan los restos del autor del Quijote. La pesada mano del tiempo, dice Cortejón, ha borrado lastimosamente las huellas de su sepultura.
El 23 de abril leí un fragmento del relato corto que escribí como homenaje a Cervantes y que fue galardonado con el primer premio de releato corto "Ochavada" de Archidona. Está publicado en mi libro "Una mujer, una historia" (Ed. Alfar). Os dejo unas líneas:
Cuenta la voz de la vida que Nadine viajó y viajó por los caminos de hierro. Visitó aldeas, pueblos y ciudades. Acunó llantos y sonrisas. Cultivo verdades y regaló esperanzas y, por primera vez, en mucho tiempo, se sintió libre como la caricia del viento sobre su cabello desmelenado".
con las ansias de la muerte,
gran señor, ésta te escribo.
Participando a su egregio protector de haber recibido la extremaunción, y anunciándole su muerte: “Ayer me dieron la Extremaunción y hoy escribo ésta. El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseeo que tengo de vivir". Despídese de los suyos con las memorables palabras: “Adiós, gracias; adiós, donaires; adiós, regocijados amigos; que yo me voy muriendo y deseando veros presto contento en la otra vida”. Pocos días antes, el 2 de abril de 1616, profesó solemnemente en la Orden Tercera de San Francisco, en la que había entrado ya como hermano.
Agravándose su enfermedad, expiró el 23 de abril de 1616, acompañado de su esposa, y de doña Constanza de Figueroa (su sobrina), doña Isabel de Saavedra (su hija) y del clérigo D. Francisco Martínez Marcilla. Lope de Vega, enterado, fue a rezar un responso ante su cadáver. Mandó que lo enterraran en las Monjas Trinitarias. No hubo más acompañamiento que el de los hermanos terciarios y dos humildes literatos. Por esa misma fecha moría Shakespeare en Inglaterra.
Al día siguiente, que era domingo y 24, los frailes trinitarios oficiaron en el altar y dieron sepultura al cuerpo. La tierra cubrió su cuerpo y taparon la sepultura con ladrillos rojos. No se colocó en ella lápida ni inscripción alguna, y así la posteridad ignora aún dónde descansan los restos del autor del Quijote. La pesada mano del tiempo, dice Cortejón, ha borrado lastimosamente las huellas de su sepultura.
El 23 de abril leí un fragmento del relato corto que escribí como homenaje a Cervantes y que fue galardonado con el primer premio de releato corto "Ochavada" de Archidona. Está publicado en mi libro "Una mujer, una historia" (Ed. Alfar). Os dejo unas líneas:
Cuenta la voz de la vida que Nadine viajó y viajó por los caminos de hierro. Visitó aldeas, pueblos y ciudades. Acunó llantos y sonrisas. Cultivo verdades y regaló esperanzas y, por primera vez, en mucho tiempo, se sintió libre como la caricia del viento sobre su cabello desmelenado".
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