Os dedico este poema
martes, 30 de junio de 2015
lunes, 29 de junio de 2015
MIS OCURRENCIAS, EL BLOG DE AHMED MGARA. MI ESTUDIO "MUJERES Y POETISAS DE AL-ANDALUS"
domingo, 28 de junio de 2015
EL POETA DE LA MUJER EN LENGUA FRANCESA, NAJIB BENDAOUD
El poeta de la mujer en lengua francesa, como nos lo presentan las voces de sus críticos, Najib Bendaoud, recitó en la cita del Ateneo de Málaga, del pasado 26, dentro de las actividades del proyecto Dar Tika, dos de sus poemas, uno en voz árabe y otro en español. Este último se titula "Una estúpida alegría", y ha sido para mí un honor traducirlo a nuestra lengua.
De mis juegos desenfrenados
UNA ESTÚPIDA ALEGRÍA
El dolor se aloja
terriblemente en mi cuerpo
Una sábana consumida nada en mi sudor
la pena se pasea regiamente por mi corazón
Mi café ya no tiene color
Solo un agobiante sabor
Mi cigarrillo sufre de tristeza
Entre mis labios que desfallecen
Mis palabras en el olvido de tus contornos se difuminan
Mi pensamiento bastante agriado se esconde
En el fondo de una febrilidad horrible
Mi perro tristemente me tiende la mano
En sus ojos brota la ternura
Bello acto de solidaridad animal
Todo se oculta en mi espacio confuso
Incluso mis dedos tiemblan de aversión
Todo se derrumba en mi vientre escarpado
El hastío canta su gloria cruel
El asco danza en mi alma su jarana
El tiempo se desvirtúa a mi capricho
Por las noches sin fin transitan las tinieblas
Las gotas de un frío amargo cubren
Mi vacío silenciosamente alborotado
Un golpe de lluvia gris se cala
En el corazón de mi corazón aturdido
Las vaguedades de todos los colores
Se arremolinan en mi estúpida alegría
Los días crudos distorsionan
Mis sentidos alocadamente cegados
Las largas ausencias se apoderan
Los caminos estrechos conducen
Mi aliento jadeante
La tierra y sus palabras frágiles conmueven
Mis danzas afligidas
Mis caídas se manifiestan entonces dolorosas
Todas mis lunas están desfiguradas
Autor: Najib Bendaoud. Traducción: Ana Herrera
miércoles, 24 de junio de 2015
BLOG "MIS OCURRENCIAS"
Portal abierto a las creaciones y traducciones de los escritores marroquíes en español y a los arabistas españoles. Escríbanos a ahmedmgara@gmail.com
En esta portal se puede leer la primera parte de mi estudio "Mujeres y poetisas de Al-Andalus".
http://elhispanismo.blogspot.com.es/
En esta portal se puede leer la primera parte de mi estudio "Mujeres y poetisas de Al-Andalus".
http://elhispanismo.blogspot.com.es/
martes, 16 de junio de 2015
CUATRO ROSAS Y UN SUEÑO
(Poema dedicado a Wallada, última princesa Omeya del Califato de Córdoba, S. XI, poeta arábigoandalusí).
DESDE EL ALFÉIZAR
A Walläda
Un perfume de arrayanes, camomila y romero,...
procedente del jardín,
envuelve el aire que respira,
y ella sueña, sueña...
Se sienta sobre el alféizar de la ventana,
reclinada en el muro de su silencio,
y contempla los campos solitarios de la niñez,
confesores de sus confidencias,
y las cumbres doradas en la lejanía,
sésamo de sus delirios.
La tierra a sus pies
y ella..., en la cima del mundo.
El cabello ondulado,
templo de la tristeza,
acaricia los pechos desnudos
y su delicada mano reposa
sobre la blanca piel del pubis,
cerrado en noche profunda,
ocultando su intimidad a los ojos del deseo.
Siente los besos del amante
sobre los poros ardientes de su ser,
surtidores de pasión bajo la luna,
y se estremece...
De pronto vuela sobre los pasos del tiempo.
Quiere dejar su voz entre los ecos del poeta.
Y llora el esplendor de siglos pasados,
hoy sólo un bostezo de gloria.
Un perfume de arrayanes, camomila y romero,
procedente del jardín,
envuelve el aire que respira,
y ella sueña, sueña...
¡Oh mujer que otro día ocupará mi sitio en el alféizar!
DESDE EL ALFÉIZAR
A Walläda
Un perfume de arrayanes, camomila y romero,...
procedente del jardín,
envuelve el aire que respira,
y ella sueña, sueña...
Se sienta sobre el alféizar de la ventana,
reclinada en el muro de su silencio,
y contempla los campos solitarios de la niñez,
confesores de sus confidencias,
y las cumbres doradas en la lejanía,
sésamo de sus delirios.
La tierra a sus pies
y ella..., en la cima del mundo.
El cabello ondulado,
templo de la tristeza,
acaricia los pechos desnudos
y su delicada mano reposa
sobre la blanca piel del pubis,
cerrado en noche profunda,
ocultando su intimidad a los ojos del deseo.
Siente los besos del amante
sobre los poros ardientes de su ser,
surtidores de pasión bajo la luna,
y se estremece...
De pronto vuela sobre los pasos del tiempo.
Quiere dejar su voz entre los ecos del poeta.
Y llora el esplendor de siglos pasados,
hoy sólo un bostezo de gloria.
Un perfume de arrayanes, camomila y romero,
procedente del jardín,
envuelve el aire que respira,
y ella sueña, sueña...
¡Oh mujer que otro día ocupará mi sitio en el alféizar!
domingo, 14 de junio de 2015
CUATRO ROSAS Y UN SUEÑO.
EL AMOR DE UNA DIOSA
Hoy me ha llegado la noticia de tu muerte. Dicen que preparabas tu regreso a la ciudad. Cuando nos despedimos en esta misma terraza, hace ahora más de treinta años, tú confiabas en que volveríamos a vernos. Yo sabía que eso no ocurriría nunca, pero hoy el dulce sabor a dátiles del nabid se ha vuelto hiel entre mis labios. ¡Cuántas noches he paseado por estos aposentos silenciosos del palacio sintiendo el calor de tus besos sobre mi... cuello o tus manos calurosas en mi cintura! Ascuas de deseo eran tus ojos, y mi piel, cuando notaba tu cercanía, porque tú, mi querido Zaydûn, fuiste el único dueño de mi corazón pese al tiempo y la distancia. Muchas tardes desde el alféizar, embriagada por el olor a arrayanes, camomila y romero, he contemplado los campos solitarios de mi niñez, aquellos a los que entregaba mis confidencias, y las cumbres doradas en la lejanía, sésamo de mis delirios, allí en la Munya del Romano, rodeada del cariño de mi padre, antes de que se volviera contra mí, y protegida siempre por la tierna mirada de mi madre y por mi fiel y querida Habiba, que nunca se apartaría de mi lado. Y he revivido nuestros largos paseos bajo la luna, entre los rosales, adelfas y jacintos del huerto, nuestras veladas dedicadas a la poesía, que ante el asombro de muchos cautivaban el alma ajena, y nuestro afán por recuperar aquel pasado de gloria.
Mas las luchas civiles, tus celos y tu rabia incontrolada pesaron sobre mis palabras de amor. Después de tu huida, cerré un día el salón y fui poeta en la calle. Ahora estoy vieja y cansada, pero presiento que aún no ha llegado mi final, y seguiré alzando mi voz entre los ecos de mi Córdoba amada, pues yo, Walläda, “Nací, por Dios, para la gloria, y camino, orgullosa, mi propio destino”.
pues yo, Walläda, “Nací, por Dios, para la gloria, y camino, orgullosa, mi propio destino”.
(Relato dedicado a Wallada, última princesa Omeya del Califato de Córdoba, S. XI, poeta arábigoandalusí).
ANA HERRERA´
Mas las luchas civiles, tus celos y tu rabia incontrolada pesaron sobre mis palabras de amor. Después de tu huida, cerré un día el salón y fui poeta en la calle. Ahora estoy vieja y cansada, pero presiento que aún no ha llegado mi final, y seguiré alzando mi voz entre los ecos de mi Córdoba amada, pues yo, Walläda, “Nací, por Dios, para la gloria, y camino, orgullosa, mi propio destino”.
pues yo, Walläda, “Nací, por Dios, para la gloria, y camino, orgullosa, mi propio destino”.
(Relato dedicado a Wallada, última princesa Omeya del Califato de Córdoba, S. XI, poeta arábigoandalusí).
ANA HERRERA´
Monumento dedicado a Walläda e Ibn Zaydün en Córdoba
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